Mi Casita. 2016

A Coruña

En colaboración con Borja Pérez

Segundo Premio Concurso de Ideas abierto, vivienda y espacio colectivo para gente sin hogar

Los instrumentos jurídicos internacionales recogen el derecho de toda persona a una vivienda adecuada, en condiciones de seguridad y dignidad.

Sin embargo, nos encontramos cada vez más con un mayor número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, y muchos de ellos sin hogar.

Nuestra propuesta, además de resolver las condiciones que ha de cumplir una vivienda adecuada, se centra en los espacios comunitarios. Aquellos que potencien el contacto con otras personas, aquellos que fortalecen la autoestima y el orgullo, aquellos que ayudan a la rehabilitación, aquellos que permitan la flexibilidad de todo lo que necesitamos hacer. Diseñamos desde la privacidad como se pide, dotando a cada persona de una vivienda individual. Pero sobre todo desde la autoestima y la autonomía, viviendo con independencia pero en comunidad.

Cada habitáculo tiene 7,20 m2 construidos. Están dotados con un lavabo e inodoro en una sola pieza, espacios de almacenaje, una cama y una mesa plegables que permitirán otros usos del espacio.

La construcción de los módulos se plantea prefabricada —por rapidez, adaptabilidad de usos o situaciones…—, aunque cumpliendo los mismos parámetros de aislamiento y habitabilidad que cualquier sistema constructivo tradicional.